Usuario:  Clave:        Olvido la Clave? Usuario?   |   Register
Follow us on Twitter
Banner
Compartir en Facebook

Canal RSS

De donde nos visitan

Editoriales
El Mes del sí­ndrome de Down PDF Imprimir Correo electrónico

El otro dí­a estaba en la casa de unos vecinos cuyos hijos son muy amigos de los mí­os, a pesar de haber cierta diferencia de edades (la menor de ellos tiene ocho años y mi mayor tiene cinco). La cosa es que se llevan muy bien y, precisamente la niña menor, a la cual le encanta Mariana y hasta la ayuda con las tareas del kí­nder, me preguntó muy tranquila que por qué Mariana estaba en la Fundación, si ella no era “rara”, como los otros niños…Bueno, me quedé un poco fuera de foco, y sólo se me ocurrió decirle que, en realidad, ninguno de los niños que “están en la Fundación” (aparecen en el almanaque), son raros, sino que todos, incluida Mariana, han nacido con SD y que esto los hace sólo un poquito diferentes, no raros…Por supuesto que me preguntó que es SD y yo, tratando de simplificar la cosa, voy y le digo que todos tenemos muchos puntitos en la sangre y que Mariana y las personas que nacen con SD tienen un puntito más… ‘Entonces, si se hace una herida…¿le sale sangre de otro color?’ Y yo: ‘Esteee, noooo. La sangre es igualita, porque en realidad lo de ese puntito más no se nota. Sólo que hace que los bebés que nacen así­ se tarden un poquito más en caminar y en hablar…’Gracias a Dios, la pequeña se dio por satisfecha y yo respiré hondo. Pero me llamó la atención la distinción que hizo de Mariana, al decir que no era “rara” y no puedo menos que concluir que es porque la conoce. La ha conocido siempre, ha convivido con ella. Ha jugado con ella. La ha visto ir creciendo. Ha sido su amiga en la forma peculiar que tiene los niños de ser amigos de otros niños. Con una aceptación plena.En este mes, no puedo menos que tratar un tema que me imagino nos preocupa a muchos padres que tenemos niños con SD todaví­a pequeños y que es el imaginarnos como se desarrollarán socialmente. Cómo serán sus amigos. Más importante todaví­a es si acaso tendrán amigos.Yo soy venezolana y me imagino que eso influye en que tenga una tendencia naturalmente sociable. Me gusta tener amistades y deseo lo mismo para mis hijos. Antes de tener a la más pequeña de mis hijos, solí­a mantener la casa como un kí­nder, porque siempre estaba tratando de invitarle amigos a mi hijo a jugar y/o inventando reuniones y planificando salidas a parques, etc. De todo esto, según mis consideraciones, también se beneficiaba Mariana porque estaba en medio de todo siempre. Ahora, con la otra chiquita y la agitada vida de actividades de mis hijos (terapias, karate, kí­nder), he abandonado un poco este esfuerzo, porque ya no doy la talla; pero sigo pendiente de cultivarles las amistades con salidas de vez en cuando y haciendo “carnavales bailables” en vez de cumpleaños (como dice mi esposo) para lograr mantener el contacto con la marabunta de niñitos que hemos ido conociendo.Por lo pronto, me alegra notar que en medio de niños, Mariana no se amedrenta ni se desorienta. En el kí­nder, los compañeritos le dicen y me dicen adiós muy contentos y ella siempre les contesta agitando su mano y tirándoles besos. A pesar de sus limitaciones (Mariana apenas empieza a pararse y todaví­a dice pocas palabritas que se puedan entender claramente), mi hija demuestra que tiene una buena auto-estima y creo que ese es un paso importante para relacionarse exitosamente con las demás personas. Pero pronto dependerá de la apertura mental que tengan otros para relacionarse con ella.

Me pongo a pensar si cuando llegue a la edad de las saliditas con amiguitos, en las que uno de papá decide llevarse un grupito al cine o a algún lado a pasear… ¿Tendrá amiguitos que la inviten? ¿los papás de estos amiguitos estarán en disposición de llevársela? Es prematuro preguntarme eso, pero, al mismo tiempo, me hace pensar que son cosas en las que hay que ir trabajando desde ya. Informando a la gente, para que no teman lo que no conocen. Animándoles a acercarse, para que compartan con mi hija y con otras personas con SD y se den cuenta, igual que Lucy (mi vecinita) que no son gente “rara”.

Por Hester Mata.
Comentarios
Añadir nuevo Buscar
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
Inicio Editorial